Minirrelatos


Dormirse

La persiana del salón estaba entreabierta. Entre las ranuras entraba una tenue luz propia de los primeros y de los últimos rayos del día. Se oía un rumor de fondo: el leve sonido de la televisión encendida se mezclaba con los coches y el tráfico de la calle apenas dejando escuchar la respiración tranquila y entrecortada de Mario, que dormía plácidamente en el sofá. Más que tumbarse, parece que se había dejado caer sobre el mueble que ahora usaba como cama; y que a juzgar por las apariencias, llegaba un largo tiempo usando como tal. Su pelo estaba revuelto y su ropa, arrugada, empezaba a cambiar de sitio: los […]